Saltés, la ciudad islámica escondida



Pese a que son muchas las investigaciones que se han iniciado, la isla de Saltés aún sigue siendo la gran desconocida. Se trata de una ciudad islámica escondida durante años y estratégicamente situada en la Ría de Huelva, al sur de España, en la desembocadura al Océano Atlántico de los ríos Tinto y Odiel.

Un equipo de arqueólogos de la provincia de Huelva, liderados por Jesús de Haro Ordónez, está trabajando para sacar a la luz los resquicios de esta ciudad, clave en el patrimonio cultural e histórico andaluz. Parte de las conclusiones y materiales extraídos -aún se está investigando aunque precisan de mayor inversión- se expone en el Museo de la capital onubense, en una exposición dedicada a Saltés, yacimiento arqueológico reconocido con la máxima figura de protección, Bien de Interés Cultural, desde 2001. Además es considerado Paraje Natural y Reserva de la Biosfera desde el año 1983 por sus valores naturales y su flora y fauna específicas, amén de su riqueza patrimonial, de la que ya han se hicieron eco en el siglo I algunos clásicos.

Los descubrimientos hallados aún no alcanzan sin embargo el 3% de todo lo que se esconde tras este espacio, un yacimiento islámico en el que además se han descubierto restos de otras épocas, tal como detalla De Haro. El arqueólogo explica que era en este lugar donde muchos investigadores quisieron encontrar el reino de Tartessos, “esa capital mítica cuando la arqueología aún tenía una visión romántica”. “Pero se encontraron con que lo que había allí eran restos de los árabes, como los llamaban entonces, y eso hizo que los estudios se dejaran abandonados hasta la década de los 80, cuando se retomaron las investigaciones coordinadas por el Museo de Huelva y el Instituto Arqueológico francés Velázquez”, apunta el arqueólogo.

Campañas que se terminaron en los años 90 con la resolución de un importante descubrimiento: aquella ciudad había crecido al amparo de la actividad de la metalurgia, siendo del siglo X las primeras dataciones. Dicha actividad desembocó en el comercio, a fin de vender esos productos de metal. En el siglo XI, el reino de Saltés se independizó del reino de los Taifas y fue gobernado por la dinastía de los Al-Bakri.

“Era una ciudad de una gran importancia. No era solo un centro productor de metalurgia, sino que tenía un trazado urbanístico definido, del cual aún se desconoce mucho”, apunta el arqueólogo. “La ciudad de Saltés tuvo un gran auge, tal como se está comprobando con las pocas excavaciones que hemos realizado”, añade. “Pero aún se desconocen muchos aspectos", matiza. 

Uno de los más importantes descubrimientos ha sido el de encontrar un castillo prácticamente soterrado, al que han tenido que acceder desde arriba. Además, las investigaciones han sido muy prósperas en cuanto al perímetro y los accesos: "El acceso principal, cuya salida estaba hacia la ciudad, es de carácter monumental, con una torre de franqueo y un arco de herradura de 4,35 cm. de la época califal, que se conserva casi completamente y en un estado sorprendente".


Reportaje publicado en Blasting News

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